CONGRESO “La Comunidad Educativa de pie para proteger a los niños de la violencia” Res. Min. 015/19

FUNDAMENTACIÓN:

Todas las personas somos responsables del bienestar de nuestra infancia formando parte de un sistema global de protección de la misma. Cada estamento de nuestra sociedad tiene unas funciones determinadas respecto a la protección y defensa de los derechos del niño. La familia, como agente de socialización primario, es el eje fundamental en cuanto a la protección de menores se refiere, puesto que cubre las necesidades físicas, psico-afectivas y sociales de sus hijos, procura una formación integral y ofrece relaciones seguras a partir de las cuales el niño puede desarrollar una visión positiva de sí mismo y de los demás, piezas fundamentales para enfrentarse al mundo con confianza y competencia. Pero, en ocasiones, los padres dejan de ser agentes protectores e interfieren de forma más o menos grave en el desarrollo adecuado de sus hijos.

El inicio de una intervención dirigida a la protección de los Niños, Niñas y Adolescentes y a la defensa legal de sus derechos depende de la detección del problema, pero en raras ocasiones los Niños u otros miembros de la familia denuncian el delito, siendo terceras personas las que detectan la situación. En muchos casos son pediatras, servicios médicos de urgencia, vecinos, servicios sociales de atención primaria y los propios profesionales del ámbito educativo los que identifican tales situaciones. En esos momentos cuando la protección a la infancia se convierte en una tarea, que por imperativo legal compete al conjunto de la sociedad y a los ciudadanos que la integran.

El siguiente nivel, representado por servicios como la escuela, el ámbito sanitario, organizaciones y los servicios sociales, tienen el deber de garantizar desde sus competencias específicas los derechos de los niños y de su entorno familiar notificando la existencia de situaciones de riesgo o desamparo.

La mejor forma de proteger a los niños en situación de riesgo o de maltrato es apoyar a los padres o cuidadores a que adquieran o vuelvan a asumir sus funciones de protección y cuidado de su hijo. De lo anteriormente expuesto podemos concluir que el maltrato a la infancia se nos presenta como un problema social que incumbe a todos los ciudadanos y, de manera especial, a todos los profesionales en contacto con la familia y la infancia. Como problema social presente en nuestro contexto cercano, el maltrato infantil no puede ni debe ser eludido por nadie. El papel de los profesionales de la educación es especialmente relevante en las labores de prevención, identificación y notificación de las situaciones de desprotección de los menores, debido a que pueden observar a los niños en multitud de situaciones e interacciones sociales en las que se comportan de forma espontánea.

La escuela se convierte en un observatorio privilegiado para comparar y diferenciar aquellos niños con un desarrollo adecuado de los que tienen problemas, pudiendo observarse situaciones sociofamiliares en las que no se están cubriendo adecuadamente las necesidades básicas de la infancia o, en algunos casos, se está atentando contra su integridad física o psíquica.

La concepción de Argentina como un Estado de Derecho, implica entre otros, la responsabilidad de la familia, sociedad y el Estado de generar las condiciones necesarias para garantizar el pleno ejercicio de derecho de todos los ciudadanos, consagrando Constitucionalmente el Interés Superior del Niño y la prevalencia de sus derechos sobre los demás.

Así, estos niños, gracias a la intervención oportuna de docentes, familias y sociedad que se brindan como referentes vinculares, pueden modificar estas matrices de aprendizaje violentos y reconstruir totalmente sus sistemas de creencias sobre sí mismos y su relación con los demás.

La evidencia demuestra que ningún niño o niña está libre del riesgo de sufrir violencia y que el peligro puede surgir en cualquier momento y en cualquier entorno. Pero… ¿Estamos preparados para proteger a nuestros pequeños? ¿Sabemos a qué riesgos se enfrentan y cómo prevenirlos? ¿Sabemos qué hacer o dónde acudir en caso de necesidad?

Resulta una necesidad imperiosa que familia y escuela, padres y docentes, Estado y gobierno, trabajen MANCOMUNADAMENTE  y articulados en el desarrollo de acciones destinada a la prevención del maltrato infantil, en virtud de la situación política, social, económica y cultural que vive el país. En este sentido, escuela y familia tienen influencias superpuestas y responsabilidades compartidas, por lo que ambas instituciones deben cooperar en la formación armónica integral de los niños, niñas y adolescentes.

Es así como surge el presente Congreso, a fin de PLASMAR EN UNA ACCION VISIBLE SOCIALMENTE LA NECESIDAD DE REESTABLECER LA CAPACIDAD CUIDADORA HACIA LOS NNA POR PARTE DE  TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA a través de una alianza eficaz y trabajo en conjunto entre la escuela, la familia y la sociedad. De ahí el ineludible compromiso de actuar unidos y emprender juntos la interesante tarea de formar y educar a los niños y niñas, así como velar por su desarrollo armónico integral. Entonces, se deben hacer grandes esfuerzos entre todos, para superar el actual desencuentro y estrechar lazos cada vez más estables y sólidos entre la escuela y la familia, entre padres y docentes, para atacar y prevenir el maltrato infantil, fenómeno que aborda cada día a más niños/as, afectando su sano desarrollo integral y por ende su futuro desenvolvimiento en la sociedad.

OBJETIVOS GENERALES:

  • Reestablecer la capacidad cuidadora hacia los Niños, Niñas y Adolescentes por parte de toda la comunidad educativa
  • Instalar en la Sociedad la conciencia de cuidado y protección de los niños, niñas y adolescentes
  • Habilitar a la comunidad educativa como actores activos en el Sistema de Protección de la Infancia y Promoción de Derechos.
  • Propiciar en el ámbito educativo, familia y sociedad la comprensión del fenómeno de la violencia en general y en particular de la violencia contra los niños con miras a REVERTIR MODALIDADES VIOLENTAS.
  • Promover a la Comunidad Educativa como Red de Apoyo para Niños/as y Adolescentes afectados por Violencia.
  • Capacitar al equipo docente y todos los estamentos de la Institución Educativa para la identificación, detección, abordaje y seguimiento de Niños/as y Adolescentes afectados por Violencia Familiar y/o de Género.
  • Capacitar a la comunidad educativa en metodologías de trabajo en Red Intra e Intersectorial con los ámbitos de Salud, Seguridad, Sociales y Comunidad para la prevención, abordaje y asistencia a Niños/as y Adolescentes víctimas de violencia

DESTINATARIOS: Docentes, Supervisores, DirectivosIntegrantes de Equipos Interdisciplinarios, Preceptores, Tutores, docentes de Áreas especiales, Psicólogos, Psicopedagogos, Fonoaudiólogos, Fisioterapeutas. Asistentes Sociales, Trabajadores Sociales, Estudiantes Avanzados de carreras afines, etc. de Nivel Inicial, Primario y Secundario

DURACIÓN: 11 Horas cátedra (Otorga 0.50 puntos)

MODALIDAD: Presencial



SALTA CAPITAL:

 Fecha de Encuentro: 18 de Mayo de 2019 

ARANCEL:  Hasta el 15 de Febrero $400 // A partir del 18 de Febrero $450

PROMOCIONES POR PAQUETE DE CAPACITACIÓN:Resultado de imagen para icono hacer click AQUI


 

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