24 junio, 2013

Quienes Somos

 Somos una Red de profesionales, voluntarios, padres, tutores, padrinos.

Una comunidad que cree que  es posible tomar el presente y transformarlo en un futuro mejor.

Porque estamos convencidos que “Para contener un niño hace falta toda una aldea”.
Y no lo decimos con palabras sino con hechos…PAPIS (Proyecto de Asistencia Para una Infancia Segura) viene desarrollando desde el año 1998, una acción sostenida en bien de la Infancia y la Familia, promoviendo la conciencia y el compromiso social por el Interés Superior del Niño.La realidad actual plantea diversas circunstancias que operan como factores de desestructuración y desorganización emocional para las personas, las familias y los grupos sociales. La población  se ve, cada vez, mas amenazada por la tensión, la frustración, las exigencias extremas,  la incertidumbre, la falta de previsibilidad y la violencia  que contamina todos los ámbitos y las relaciones humanas, desarrollando diversos padecimientos y sintomatologías que de no ser atendidas oportuna y eficazmente, evolucionan hacia problemáticas y patologías de mayor envergadura que conducen a diversos grados de incapacidad e inadecuación para la vida y la ruptura  del  tejido de contención social.

El contexto en el que se desenvuelve la existencia de las personas, de  niños, adolescentes y jóvenes es cada vez menos continente  y aún  altamente atentatorio , no solo por su actitud abandónica sino porque induce, incita y propicia alternativas desadaptadas y violentas por parte de estos contra sí mismos o hacia los demás.  Los efectos de la crisis se trasuntan en  trastornos de ansiedad, depresión,  violencia familiar, adicciones farmacológicas, alcohol y drogas, los intentos de suicidio y los suicidios consumados.

Estas circunstancias han ido minando la capacidad de las personas y del propio estado que se ve transvasado para atender  y asistir estas circunstancias de la población, la que ha a su vez, ha reducido su potencial para el afrontamiento y resolución y se vuelve mas dependiente de los servicios que el estado, debe ofrecerle.
Esta Infancia y Adolescencia en riesgo debe luchar por su propia subsistencia sin los aportes necesarios para afrontar las necesidades de su  vida, careciendo de soportes confiables que le otorguen la seguridad imprescindible para crecer , desarrollarse y convertirse en personas felices y útiles y en ciudadanos que aporten para el bien común.
Las acciones preventivas no han logrado frenar la emergencia y eclosión de las enfermedades sociales del presente siglo.
La atención está cada vez más centrada en la asistencia, con la exigencia presupuestaria que ello implica por la necesidad de servicios de mayor especialización y complejidad. La patología social ha excedido las órbitas de la salud y ha penetrado ámbitos, no tradicionales, como el Judicial al que se exige que canalice y resuelva el sufrimiento humano, judicializando la conflictiva  social, desbordando la capacidad de contención de esta área que por excelencia no está preparada para tal demanda.
De hecho no se trata de ampliar la estructura de prestaciones, con la creación de más dispositivos desde el Estado y la Comunidad, sino refuncionalizarlos con metodologías que contengan y ayuden a resolver, oportuna y ágilmente los requerimientos de la hora.
La metodología de Redes es a nuestro entender la de mayor operatividad por cuanto involucra gran cantidad de actores en pos de un objetivo, pero si no se respetan los aspectos metodológicos se puede caer en la dispersión y la falta de efectividad. Alguien que quiere trabajar en Red debe pensar, concebir la realidad y actuar estratégicamente. No es una mera sumatoria de esfuerzos, recursos, personas y sistemas. Es una verdadera Ingeniería de Integración.
La mejor prevención consiste en ir cambiando oportuna y efectivamente las condiciones de vida para lo cual se hace necesario implementar  metodologías  que a la par de ir brindando soportes concretos a la Infancia y Adolescencia en riesgo, vaya reconstruyendo y refuncionalizando las familias y las comunidades por mas ineficientes, disfuncionales o rudimentarias que sean. Estas ya no pueden seguir siendo impotentizadas y confinadas a posiciones dependientes  de   recursos que le son provistos de manera  especulativas transitorias y que las han ido acostumbrando pasivamente a la  dádiva. El modelo de abordaje hoy vigente confirma el desmembramiento comunitario, la acción sobre las consecuencias y no sobre las causas, una política de la contingencia sobre la cual no puede construirse la versión de un País para  el futuro.
Por ello se vuelve imperioso empezar a cambiar la perspectiva

instrumentando una estrategia a corto, mediano y largo plazo  tendiente a la regeneración de un  modelo de organización comunitaria que vuelva a promover y ejercitar las capacidades y conductas conducentes a su  propio desarrollo como cuerpo social y el de todos sus miembros.
En la medida que no se fortalezca  y viabilice esta Visión, sus miembros siempre estarán expuestos y despojados de esa estructura que es la única que puede formar personas fuertes y capaces de afrontar exitosamente las vicisitudes de la vida y de establecer los mecanismos regulatorios ante las desviaciones o alteraciones  de sus integrantes o grupos en particular.

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Lic. Lucrecia Miller
Presidente